Entrenar y disfrutar de los pequeños placeres de la vida.

- ¿Te vienes a tomar una caña?. No, estoy entrenando para un Ironman.
- ¿Te vienes a picotear algo?. No, estoy entrenando para un Ironman.
- Hemos quedado con unas amigas, ¿te apuntas?. No, estoy entrenando para un Ironman.
- Copeteo, ¿te vienes?. No, estoy entrenando para un Ironman.

Una cosa es estar entrenando para un reto importante que recordaremos toda la vida y otra es no hacer nada más en tu vida.

La mente tiene que estar despejada y de vez en cuando hay que desconectar. No pasa absolutamente nada si nos tomamos una cervecita o si algún día nos pasamos con las copas. Esto, siempre y cuando sea algo puntual. Si alguien pretende terminar una carrera de este tipo y beberse el ebro cada fin de semana pues como que no.


Podemos seguir quedando con la gente porque nos gusta el triatlón, pero no somos tontos y nos gusta también tomarnos una cañita con los amigos, dar una vuelta, conocer gente, una buena copa de vino...

Es muy importante entrenar el cuerpo, la mente, el estómago y tener un objetivo en forma de carrera. También es muy bueno para estar lo más motivado posible distribuir de la mejor manera posible nuestro tiempo libre.

Hacer solo deporte (y trabajar) al final hará que estemos hasta las narices de entrenar y estar solos aunque también digo que una vez que cruzas la meta todo merece la pena.

Se puede hacer todo mucho más llevadero.

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