Sobreentrenamiento.

Si notamos que no recuperamos tanto como antes, no dormimos bien, perdemos peso, rendimos mal en las competiciones... si pasa esto seguramente es que estemos sobreentrenados.
Para un correcto entrenamiento y para mejorar es necesario que tengamos 3 aspectos muy controlados:
- El descanso.
- La alimentación.
- El entrenamiento.
Todo está relacionado y debe ser en su justa medida.
Algunos piensan que cuanto más entrenemos mejor... no es así. De poco sirve si descuidamos los otros dos factores.
La primera sensación que podemos tener es la de agotamiento. Una vez que lo detectamos si no le ponemos solución (descansamos y recuperamos) caeremos en el sobreentrenamiento.
Las causas pueden ser varias:
 - Aumento rápido de cantidad e intensidad del entrenamiento.
- Falta de sueño.
- Incorrecta alimentación.
- Estres tanto de caracter profesional como personal.
- Demasiados campeonates seguidos sin su correspondiente descanso y recuperación.
Estas pueden ser algunas de las causas y lo podemos detectar si notamos que perdemos peso, no dormimos bien, después del entreno la frecuencia cardiaca tarda en recuperarse, tenemos movimientos menos coordinados, estamos irritados, inquietos... Todo esto incrementa el riesgo de lesión.
La solución es evidente, descansar.
Recomiendan tener una actitud positiva. La fatiga aparece muchas veces por el estado de ánimo. 
Si tenemos los músculos sobrecargados darnos un buen masaje. Una alimentación adecuada aceleraría la recuperación.
Se puede seguir haciendo deporte pero con una intensidad muy baja, natación, algún partido suave, es lo que se denomina el descanso activo.
Para evitar este tipo de situaciones lo mejor es escuchar a nuestro cuerpo. Él nos dirá cuando es mejor parar durante una temporada o bajar el ritmo.